Amar es Servir: educadores que crecen en humanidad
Desde hace más de cuatro años se ha impulsado en la Asociación de Colegios Ignacianos el programa de formación docente Amar es Servir, una apuesta de formación de largo plazo, que consta de cuatro etapas: Loyola, Manresa, París y Roma.
“El centro de este programa es la persona del educador. Buscamos que se haga consciente de su proceso personal. Porque a medida que los profesores crecen en humanidad, lo hacen también los estudiantes”, explica Bernardita Pizarro, Coordinadora del Área Pastoral y de Formación de la Asociación de Colegios de la REI.
A través de Amar es Servir, más de 380 profesores de los 12 colegios asociados han iniciado un camino de formación personal en el que se les invita a crecer integralmente, conociendo el corazón de la espiritualidad ignaciana, fortaleciendo su sentido de pertenencia a un colegio de inspiración ignaciana y revitalizando su vocación de educar. “A través del modo de proceder y la manera de acompañarlos durante una semana de formación esperamos cumplir estos objetivos”, agrega Bernardita.
La primera etapa amplía la mirada de los educadores, tal como lo hizo Ignacio durante su convalecencia en Loyola. “Usando elementos de análisis de la realidad, espiritualidad y pedagogía ignaciana buscamos obtener una visión compartida del tipo de educación que queremos lograr y del mundo que queremos transformar”. A ella le siguen las etapas de profundización, Manresa, París y Roma. La invitación es a que cada educador y educadora realice el camino completo.
En junio se realizó el décimo octavo encuentro Loyola, en el que participaron 22 educadores de los Colegios Asociados acompañados por la psicóloga Verónica Cano, el padre Oscar Ávila, s.j., la religiosa del Sagrado Corazón María Eugenia Valdés rscj, el profesor Nelson Montaldo y el psicólogo Sebastián Correa.
“Ha sido fundamental para mí el tiempo dedicado al trabajo personal, luego compartir y realizar repeticiones”, es uno de los comentarios de los participantes en sus evaluaciones. Otros afirman que fue “una excelente experiencia formativa que motiva a la acción” y “me permitió comprender y vivenciar muchas situaciones de mi vida laboral y familiar”.
Este año se ha buscado además integrar a los educadores y educadoras de Fe y Alegría Chile en esta oportunidad de formación. Durante las vacaciones de invierno se realizó la primera versión para directivos de los establecimientos de este movimiento de educación popular y promoción social, quienes compartieron en la Casa de Ejercicios de Valparaíso con Beatriz Rahmer (asistente social), el padre Óscar Ávila, s.j., el padre Rodrigo Poblete, s.j., Jorge Radic (profesor) y Francisco Mahaluf (psicólogo).
Con este primer paso se espera poder extender este programa a todos los educadores y educadoras de la Red Educacional Ignaciana.













